
Esos árboles que no se llenan los bolsillos de aguaceros,que no solo vivende verdes pensamientos amarillos.Sino que le sacan puntas a las hojas para adelantarse al rumbo venidero de sus frutos.
Estos árboles que aprenden con la lluvia a no mojarse los pies,aún cuando el agua les subaa la cintura.
Estos árboles que aprenden con la lluvia a no mojarse los pies,aún cuando el agua les subaa la cintura.
Estos árboles se comunican con la doncella que estácon dolores para que multipliqueel número de su amante por si misma,Para que pueda decir amado multiplícate dentro de mí,para que cuando la emoción se acerque a su cuadrado tu imaginación cautive la palabra con labios.Esos árboles le dan albergue a la opinión desamparada que tan elocuentemente cultiva la anonimia. Donde la madera verde de la lluvia le brota en llamaradas por los dedos...Aquellos árboles producen la tela y combustible de sus suelos con la nieve imposible del verano con lo que sucede en la noche de abril de cualquier mes de mayo para que lo imposible escale en el gozo de su desventura la cima infranqueable de lo que la claridad no deja ver.Aquellos árboles ponen a madurar su ir en su venir,aprendiendo a salir en su llegar.


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